
La preguntan se la hacen en la prensa latinoamericana, en los cotilleos de salón, en los círculos de poder ligados a la política, las finanzas y el mundo militar. ¿Qué tiene esta mujer, Raquel Bernal, que todos, tirios y troyanos, se mueren por estar cerca suyo?
"Ambición rubia" la llaman por aquí, "la Barbie de las finanzas" por allá, y ahora se suma otro mote más: la mujer que conquistó el corazón del diminuto intérprete Luis Fonsi, apenas lo contrató para que cantara en el baile de 15 años de su hija Raquelita Flores Bernal, una memorable fiesta tan grandilocuente y lujosa, que ni en los tiempos de la Gran Venezuela.
Todo comenzó como un rumor, pero las revistas de espectáculo han dado cuenta del romance y se explayan en detalles sobre la otrora ex reina de belleza, ex esposa de Víctor Flores, actual presidente de la Bolsa de Valores de Caracas y ex novia del animador Guillermo González: una despampanante catira que fue Miss Mérida 1991 (aunque se retiró antes del certamen) y que es considerada una de las mujeres más ricas del país y cuyos excelentes vínculos (económicos y sentimentales) con altos miembros del poder criollo la han convertido en un personaje con peso específico.
Generales, ministros, potentados de viejo y nuevo cuño se mencionan, unos tras otros, en una larga lista de hombres que habrían caído presa de la seducción de esta hermosa e inteligentísima mujer.
Ella se rie cuando le preguntan por esta pléyade de amores: "¡No chico, eso es mitología urbana!" y se aleja encaramada en sus stiletto Loubottin, batiendo la melena como la tigresa que es.
